5 puntos de la bicicleta de montaña que hay que revisar periódicamente
El ciclismo de montaña (MTB) es una disciplina exigente, no solo para el deportista, sino también para la máquina. A diferencia del ciclismo de carretera, donde el asfalto ofrece una superficie relativamente limpia y predecible, la montaña es un entorno hostil para la mecánica: barro, polvo, piedras, agua, saltos y vibraciones constantes ponen a prueba cada componente de tu bicicleta. Muchos ciclistas se centran exclusivamente en mejorar su forma física o técnica de bajada, olvidando que el rendimiento y, sobre todo, la seguridad, dependen intrínsecamente del estado mecánico del equipo. Para evitar averías costosas en mitad de la nada y asegurar que cada salida sea una experiencia placentera, existen 5 puntos de la bicicleta de montaña que hay que revisar periódicamente.
El mantenimiento preventivo no es solo una cuestión de limpieza estética; es una inversión en longevidad y seguridad. Una bicicleta bien ajustada responde mejor, frena con precisión y absorbe los impactos de manera eficiente. En esta guía exhaustiva, desglosaremos cada uno de estos puntos críticos, apoyándonos en la experiencia de mecánicos profesionales y las recomendaciones de los fabricantes, para que puedas realizar un chequeo completo en tu propio garaje o saber cuándo es el momento de visitar el taller.

1. La Transmisión: El Corazón de tu MTB
La transmisión es el conjunto de componentes encargados de transferir la potencia de tus piernas a la rueda trasera. En el MTB moderno, con la popularización de los sistemas monoplato (1x12 o 1x11), las tolerancias son mínimas y el desgaste se acelera si no se presta la debida atención. Este es, sin duda, el primero de los 5 puntos de la bicicleta de montaña que hay que revisar periódicamente.
Limpieza y Lubricación: La Base de Todo
Una transmisión sucia es una transmisión que muere joven. La acumulación de una pasta negra formada por aceite viejo, polvo y partículas metálicas actúa como una lija sobre los dientes del cassette y los platos.
- Desengrasado: No basta con añadir aceite sobre aceite. Es vital desengrasar la cadena, el cassette y las roldanas del cambio con productos específicos biodegradables.
- Cepillado: Utiliza cepillos de cerdas duras para eliminar la suciedad incrustada entre los piñones.
- Lubricación: Una vez limpia y, muy importante, seca, aplica el lubricante. En MTB, las ceras lubricantes han ganado popularidad por su capacidad de repeler el polvo, aunque los aceites húmedos (Wet Lube) siguen siendo necesarios para condiciones de lluvia extrema o barro. Aplica una gota por eslabón, deja actuar y retira el exceso con un trapo limpio.
El Desgaste de la Cadena
La cadena es el componente de sacrificio de la transmisión. Con el uso, los bulones internos se desgastan, provocando lo que comúnmente llamamos "estiramiento" de la cadena. Si no se cambia a tiempo, esta cadena elongada comenzará a devorar los dientes de los platos y el cassette para adaptarse a su nueva longitud.
- Herramienta de comprobación: Un medidor de cadena es una herramienta barata y esencial. Si el medidor entra en el lado de 0.75%, es hora de cambiar la cadena. Si entra en el 1.0%, es probable que también tengas que cambiar el cassette y el plato.
- Consecuencias: Rodar con una cadena gastada no solo es ruidoso, sino que provoca saltos de marcha bajo carga, lo cual puede ser peligroso en subidas técnicas.
Ajuste del Cambio y Patilla
Un cambio que no sube bien o que salta piñones suele deberse a dos factores: tensión del cable o una patilla de cambio doblada.
- Tensión del cable: Los cables de acero se estiran ligeramente con el uso inicial y las fundas se asientan. Utiliza el tensor de la maneta para ajustar la indexación. Si el cambio sube mal, tensa el cable (sentido antihorario); si baja mal, destensa.
- Patilla de cambio: Es el fusible de la bici. Si has tenido una caída, aunque sea leve, o has apoyado la bici sobre el lado del cambio, la patilla puede haberse doblado. Una alineación imperceptible a simple vista puede arruinar el cambio en los piñones extremos. Es fundamental revisarla visualmente desde atrás o con una herramienta de alineación específica.
El mantenimiento de la transmisión también incluye la revisión de las roldanas. Estas pequeñas ruedas dentadas en la pata del cambio acumulan mucha suciedad en sus rodamientos, frenando el pedaleo. Una limpieza profunda y un poco de grasa en sus ejes mejorarán la suavidad global del sistema.

2. Sistema de Frenado: Potencia y Control
En la montaña, frenar es tan importante como avanzar. Los frenos de disco hidráulicos, estándar hoy en día, ofrecen una potencia y modulación increíbles, pero requieren vigilancia. Este es el segundo pilar en nuestra lista de los 5 puntos de la bicicleta de montaña que hay que revisar periódicamente. Un fallo aquí puede tener consecuencias graves.
Estado de las Pastillas
Las pastillas de freno son el elemento de fricción y su desgaste debe monitorizarse visualmente. Nunca esperes a escuchar el sonido de "hierro contra hierro", pues para entonces habrás dañado el disco irreversiblemente.
- Grosor mínimo: La mayoría de fabricantes recomiendan sustituir las pastillas cuando el material de frenado tiene menos de 1 mm o 0.5 mm de grosor.
- Tipos de compuesto:
- Orgánicas (Resina): Frenan bien en frío y son silenciosas, pero se desgastan rápido con barro y agua.
- Metálicas (Sinterizadas): Duran más y aguantan mejor el calor extremo y el barro, pero pueden ser más ruidosas y desgastar más el disco.
- Semimetálicas: Un punto intermedio.
- Contaminación: Si tus frenos chillan excesivamente y no frenan, es posible que las pastillas se hayan contaminado con aceite (de la cadena o spray de limpieza). En este caso, lijarlas puede funcionar temporalmente, pero lo ideal es sustituirlas.
Discos de Freno
Los discos no son eternos. Sufren un desgaste físico al ser mordidos por las pastillas y un estrés térmico por las altas temperaturas.
- Grosor del disco: Los discos tienen un grosor mínimo grabado en su superficie (usualmente 1.5 mm o 1.8 mm según la marca). Mídelos con un calibre. Si están por debajo, hay riesgo de que se doblen o partan bajo frenadas fuertes.
- Coloración: Un disco con colores oscuros, marrones o arcoíris indica que ha sufrido un sobrecalentamiento severo ("fading"). Si esto ocurre a menudo, considera montar discos de mayor diámetro (por ejemplo, pasar de 160 mm a 180 mm) para disipar mejor el calor.
Circuito Hidráulico y Purgado
El tacto de la maneta es tu mejor indicador. Si al apretar el freno notas un tacto esponjoso o la maneta llega hasta el puño sin frenar con fuerza, tienes aire en el sistema.
- Purgado (Sangrado): Consiste en sacar el aire y renovar el líquido de frenos.
- Tipos de líquido: Es crucial saber qué usa tu bici. Shimano, Magura y Tektro suelen usar Aceite Mineral. SRAM y Avid utilizan líquido DOT (4 o 5.1). Jamás los mezcles, ya que destruirás las juntas internas de los frenos.
- Frecuencia: Se recomienda purgar los frenos una vez al año, o antes si notas pérdida de tacto. El líquido DOT tiende a absorber humedad del ambiente (higroscópico), lo que baja su punto de ebullición y empeora la frenada con el tiempo.
3. Suspensiones: Horquilla y Amortiguador
Las suspensiones son, probablemente, los componentes más caros y complejos de tu MTB. Su función no es solo la comodidad, sino mantener las ruedas pegadas al suelo para tener tracción. Ignorar su mantenimiento es uno de los errores más comunes y costosos. Por ello, ocupan un lugar central entre los 5 puntos de la bicicleta de montaña que hay que revisar periódicamente.
Limpieza de Barras y Retenes
Después de cada salida, es imperativo limpiar las barras de la horquilla y el vástago del amortiguador.
- Procedimiento: Usa un trapo de microfibra limpio y suave. Limpia el polvo acumulado alrededor de los retenes (los sellos de goma).
- Lo que NO debes hacer: Nunca uses agua a alta presión directa a los retenes, ya que introducirás agua dentro del sistema. Tampoco uses desengrasantes agresivos que reseque la goma. Existen sprays específicos de silicona para horquillas que mantienen la suavidad de las barras y hidratan los retenes.
Revisión del SAG y Presión
El aire de las suspensiones puede escapar muy lentamente con el tiempo. Revisar el SAG (el hundimiento de la suspensión con tu peso estático) mensualmente asegura que la geometría de la bici es la correcta.
- Ajuste: Si has ganado o perdido peso, o si vas a llevar una mochila muy pesada para una ruta larga, debes ajustar la presión con una bomba de alta presión específica para suspensiones.
- Rebote: Comprueba que el dial de rebote funciona y que la suspensión no retorna ni muy lento (se empaqueta en baches seguidos) ni muy rápido (te escupe en los saltos).
Intervalos de Mantenimiento Interno
Los fabricantes como Fox y RockShox son muy claros con los intervalos de servicio, aunque pocos ciclistas los cumplen estrictamente.
- Mantenimiento básico (50 horas): Consiste en abrir la horquilla/amortiguador, limpiar el interior de las botellas, cambiar los retenes y esponjillas, y renovar el aceite de lubricación. Esto previene que la fricción desgaste las barras (el temido desgaste de color en el anodizado).
- Mantenimiento completo (200 horas o anual): Implica desmontar el cartucho hidráulico (damper), cambiar todas las juntas tóricas internas y el aceite hidráulico.
Unas suspensiones sin mantenimiento pierden sensibilidad, haciendo que los brazos se cansen antes y la bici se sienta "muerta". (Tuvalum)

4. Ruedas y Neumáticos: El Único Contacto
Toda la tecnología de tu bicicleta se transmite al suelo a través de unos pocos centímetros cuadrados de goma. El estado de las ruedas y neumáticos define el agarre, la frenada y la resistencia a la rodadura.
Presión de los Neumáticos
Es el ajuste más barato y con mayor impacto en el rendimiento.
- Comprobación: Debe hacerse antes de cada salida. Las cubiertas, especialmente si son tubeless, pierden presión naturalmente.
- Rango ideal: Depende de tu peso, el terreno y el ancho del neumático. En MTB, presiones demasiado altas (más de 2.0-2.5 BAR en montaña pura) reducen el agarre y hacen la bici rebotona. Presiones muy bajas aumentan el riesgo de llantazo (golpe en la llanta) o destalonar. Un manómetro digital es una gran inversión.
- Inspección visual: Busca cortes en los flancos, grietas en la goma por envejecimiento o tacos arrancados. Un neumático con la goma reseca pierde drasticamente sus propiedades de adherencia.
El Sistema Tubeless
Si llevas sistema sin cámaras (Tubeless), debes recordar que el líquido sellante no es eterno.
- Mantenimiento: El líquido se seca con el tiempo (especialmente en verano) o se consume tapando micro-pinchazos que ni notas. Revisa el nivel cada 2-3 meses. Agita la rueda; si no escuchas el líquido chapotear, es hora de rellenar.
- Válvulas: El obús de la válvula suele obstruirse con restos de látex seco. Desmóntalo y límpialo o cámbialo para facilitar el inflado.
Tensión de Radios y Centrado
Una rueda debe girar recta ("centrada") y tener una tensión uniforme en sus radios.
- Radios flojos: Toca los radios con la mano de vez en cuando (haz parejas como si los estuvieras pellizcando). Si notas alguno muy flojo, la rueda está perdiendo integridad estructural.
- Descentrado: Gira la rueda en el aire y mira un punto fijo en el cuadro. Si la llanta oscila lateralmente, necesita centrado. Una rueda descentrada puede rozar con el cuadro (especialmente en vainas traseras con barro) y, a largo plazo, provocar la rotura de más radios por fatiga.
- Rodamientos del buje: Agarra la rueda por el neumático y muévela lateralmente con fuerza. Si notas un "cloc-cloc" o juego lateral, los rodamientos del buje tienen holgura y necesitan ajuste (conos) o sustitución (rodamientos sellados).
5. Tornillería, Ajustes y Puntos de Giro
El último de los 5 puntos de la bicicleta de montaña que hay que revisar periódicamente es el que mantiene todo unido. Una bicicleta de montaña es un conjunto de piezas unidas por tornillos sometidos a vibraciones constantes que tienden a aflojarlos.
Par de Apriete y Llave Dinamométrica
El "apriete a ojo" es el enemigo de los componentes modernos, especialmente los de fibra de carbono.
- Puntos críticos: Potencia, manillar, abrazadera de la tija, sillín y ejes de las ruedas.
- Consecuencias: Un manillar flojo puede girarse en un salto o bajada, causando un accidente grave. Un apriete excesivo puede fisurar un manillar de carbono o pasar de rosca un tornillo de aluminio. Usa siempre una llave dinamométrica respetando los Newton-metro (Nm) indicados en la pieza (generalmente 4-6 Nm para componentes de dirección).
Dirección y Pedalier
Son los rodamientos que soportan más carga.
- Dirección: Frena con el delantero y empuja la bici adelante y atrás con el dedo en la unión entre la horquilla y el cuadro. Si notas movimiento, la dirección tiene holgura. Esto ovaliza la pipa de dirección del cuadro si no se corrige apretando la tapa de la potencia (previa liberación de los tornillos laterales).
- Pedalier: Los crujidos al pedalear con fuerza suelen venir de aquí (o de los pedales). Limpiar, engrasar y volver a apretar suele solucionar el 90% de los ruidos. Revisa que las bielas no tengan juego lateral.
Puntos de Giro del Basculante (Doble Suspensión)
Si tienes una bici doble, el cuadro tiene múltiples rodamientos o casquillos que permiten el movimiento de la suspensión trasera.
- Revisión: Revisa periódicamente el apriete de los tornillos de las bieletas y el punto de giro principal. Estos tornillos suelen llevar fijador de roscas (Loctite azul) para evitar que se aflojen.
- Estado: Desmontar el amortiguador y mover el basculante con la mano permite detectar si los rodamientos van suaves o si están "gripados" o tienen puntos duros. Un rodamiento en mal estado impide que la suspensión funcione correctamente.
Cuándo Acudir a un Profesional
Aunque realizar estos 5 puntos de la bicicleta de montaña que hay que revisar periódicamente está al alcance de cualquier aficionado con herramientas básicas y ganas de aprender, hay momentos donde la experiencia de un taller profesional es insustituible:
- Mantenimiento interno de suspensiones: Requiere herramientas muy específicas, aceites de viscosidades concretas y nitrógeno en algunos casos. Un error aquí puede inutilizar una horquilla de 1000 euros.
- Sangrado de frenos problemático: Si tras purgar los frenos siguen esponjosos, puede haber fugas en pistones o membranas que requieren un diagnóstico experto.
- Centrado de ruedas complejo: Corregir un llantazo fuerte o un "aparaguado" (centrado respecto al eje) incorrecto es un arte que requiere un centrador profesional.
- Ruidos "fantasma": Esos crujidos que no desaparecen tras limpiar pedalier y dirección suelen requerir desmontar la bici entera para encontrar fisuras o problemas en rodamientos internos del cuadro.
- Actualizaciones de Software (e-Bikes): Las bicicletas eléctricas requieren diagnósticos digitales que solo los distribuidores oficiales pueden realizar para actualizar el firmware del motor y la batería.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cada cuánto debo limpiar y engrasar la cadena de mi MTB?
Lo ideal es limpiar y lubricar la cadena cada 2 o 3 salidas en condiciones secas, y obligatoriamente después de cada salida si ha habido lluvia, barro o mucha arena. Una transmisión limpia dura mucho más tiempo.
¿Puedo usar WD-40 para lubricar la cadena o los frenos?
No. El WD-40 estándar es un desengrasante y desplazador de humedad, no un lubricante para cadenas (aunque la marca tiene productos específicos para bicicleta que sí lo son). Jamás lo use en frenos de disco, ya que contaminará las pastillas instantáneamente y dejarán de frenar. Usa limpiadores de frenos específicos o alcohol isopropílico.
¿Cómo sé si mis frenos necesitan purgarse?
Si notas que la maneta de freno tiene un tacto "esponjoso", si tienes que apretar la maneta casi hasta tocar el manillar para frenar, o si la potencia de frenado varía durante la ruta, es muy probable que haya burbujas de aire en el sistema y necesites un purgado.
¿Cuánto dura el líquido tubeless dentro de la rueda?
Depende del clima y la marca del líquido, pero generalmente dura entre 3 y 6 meses. En climas muy cálidos y secos, puede secarse en 2 meses. Es recomendable revisarlo agitando la rueda o destalonando un poco la cubierta periódicamente.
¿Es necesario lavar la bicicleta con agua a presión?
No es recomendable. El agua a alta presión puede penetrar los sellos de los rodamientos (pedalero, bujes, dirección, puntos de giro) y las suspensiones, eliminando la grasa interna y provocando oxidación prematura. Es mejor usar una manguera con poca presión, cubos de agua, esponjas y cepillos suaves.
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