Cómo elegir tu cadencia ideal según tu tipo de cuerpo
Cómo elegir tu cadencia ideal en bicicleta según tu tipo de cuerpo no va de perseguir un número “mágico” (como 90 RPM) a toda costa, sino de entender qué le conviene a tu biomecánica, tu musculatura y tu forma de producir potencia. La cadencia (revoluciones por minuto de las bielas) es una palanca de rendimiento: cambia cuánto “castigo” muscular soportas por pedalada y cuánto trabajo cardiovascular asumes para sostener una potencia determinada.
Si alguna vez has pensado “yo rindo mejor atrancado” o “a mí me sale natural ir a molinillo”, probablemente estabas notando una combinación de antropometría (longitudes de piernas, cadera, tobillo), composición corporal, tipo de fibras musculares y nivel de entrenamiento neuromuscular. Vamos a ordenarlo y convertirlo en un método práctico para decidir tu cadencia objetivo en llano, subida y esfuerzos intensos.

Qué es la cadencia y por qué tu cuerpo importa
La cadencia en ciclismo es el número de revoluciones por minuto (RPM) que dan las bielas. A igualdad de velocidad o potencia, puedes lograr el mismo resultado con combinaciones distintas de:
- Más cadencia + menos fuerza por pedalada (molinillo)
- Menos cadencia + más fuerza por pedalada (atrancado)
La potencia, simplificando, depende de par (fuerza aplicada al pedal) y velocidad angular (cadencia). Cambiar la cadencia cambia el reparto de carga:
- A cadencias más bajas, sube la fuerza por pedalada: suele aumentar la carga muscular y articular (rodilla/cadera), pero el corazón puede “respirar” algo más.
- A cadencias más altas, baja la fuerza por pedalada: suele aliviar musculatura, pero puede subir el coste cardiovascular y la sensación de “ir pasado de pulsaciones”.
Lo relevante es que tu tipo de cuerpo condiciona qué cadencia te sale natural, cuál sostienes con menor fatiga y cuál te permite rendir mejor según el terreno.
Rangos útiles (sin dogmas): guía rápida por terreno y nivel
Como referencia práctica (muy usada en divulgación y entrenamiento), suelen manejarse estos rangos:
- Principiantes: ~60–80 RPM (especialmente si aún falta base aeróbica/coord.)
- Intermedios: ~80–90 RPM
- Avanzados: ~90–100 RPM (con capacidad neuromuscular y cardiovascular para sostenerlo)
- Subidas pronunciadas: frecuentemente cae a 60–70 RPM por pendiente y desarrollos, incluso en gente entrenada
- Llano sostenido: típicamente 80–95 RPM
- Ataques/overgeared vs sprint: puede variar muchísimo (y aquí manda la táctica y el perfil)
Punto clave: la cadencia “ideal” es un rango flexible y suele cambiar con intensidad y pendiente; no es la misma para ir suave en Z2 que para ir al umbral o por encima.
Tipos de cuerpo en ciclismo: lo que sí afecta a la cadencia
Cuando hablamos de “tipo de cuerpo” en ciclismo, conviene aterrizarlo en variables que realmente influyen:
1) Antropometría: palancas y ángulos
- Longitud de fémur y tibia
- Movilidad de tobillo y cadera
- Anchura de caderas y estabilidad lumbo-pélvica
- Longitud de biela y ajuste de la bici (bike fit)
Qué suele ocurrir: quien tiene palancas largas (piernas largas respecto al tronco) a veces tolera bien un pedaleo con más torque, pero no siempre se traduce en ir mejor a baja cadencia; depende de coordinación y ajuste. En cambio, quien tiene palancas más cortas suele encontrar más fácil subir cadencia sin “rebotar”.
2) Composición corporal: masa muscular vs masa no funcional
La relación potencia-peso (W/kg) importa mucho, sobre todo en subida. Pero aquí lo que interesa para la cadencia es cómo repartes el esfuerzo:
- Más masa muscular útil puede facilitar picos de par (torque) y tolerar cadencias moderadas-bajas.
- Mejor base aeróbica y bajo lastre favorecen sostener cadencias medias-altas con buena eficiencia global.
3) Perfil muscular: fibras lentas vs rápidas (orientativo)
- Predominio de fibras lentas (Tipo I): tienden a brillar en esfuerzos largos, ritmo constante y a tolerar cadencias medias-altas.
- Predominio de fibras rápidas (Tipo II): suelen destacar en aceleraciones, cambios de ritmo, sprint, y a veces prefieren cadencias algo más bajas cuando “empujan duro”.
Ojo: esto es orientativo; tu historial de entrenamiento puede cambiar mucho tu “cadencia cómoda”.
4) Nivel de coordinación neuromuscular
Trabajar cadencias altas mejora la coordinación del gesto, pero también exige estabilidad de core y técnica para no “botar” en el sillín. Aquí encaja bien la idea de que la práctica de alta cadencia mejora la eficiencia del pedaleo, siempre que se haga con control.

Cómo elegir tu cadencia ideal en bicicleta según tu tipo de cuerpo: método en 4 pasos
Paso 1: encuentra tu cadencia libremente elegida (CLE)
Tu CLE es la cadencia que adoptas sin pensarlo cuando ruedas cómodo.
Cómo medirla
- Con sensor de cadencia o ciclocomputador.
- Haz 2–3 salidas en llano (sin viento fuerte), mantén un esfuerzo constante 20–30 min (Z2–Z3 suave) y mira la cadencia media “natural”.
- Repite en subida sostenida (5–8%) 15–20 min.
Resultado: tendrás dos números útiles: CLE en llano y CLE en subida.
Paso 2: evalúa tu “coste” muscular vs cardiovascular
En un mismo tramo y potencia parecida, prueba 3 cadencias durante 6–8 minutos cada una:
- Baja: 70–75 RPM
- Media: 85–90 RPM
- Alta: 95–100 RPM
Apunta:
- Pulso medio (o RPE si no usas pulsómetro)
- Sensación de piernas (pesadez, quemazón)
- Control técnico (rebote, estabilidad)
La cadencia ideal para ti suele ser la que minimiza el “coste total”: no solo pulso ni solo piernas, sino la combinación que te deja sostener el esfuerzo sin deterioro técnico.
Paso 3: ajusta por terreno y objetivo
- Fondo / Z2: busca una cadencia que puedas sostener horas sin sobrecargar rodillas ni subir pulsaciones innecesarias.
- Umbral / tempo: normalmente sube la cadencia óptima (muchos ciclistas rinden bien 85–95).
- Subida larga: acepta que baje (70–85 es muy habitual), pero evita quedarte “clavado” demasiado tiempo si te revienta muscularmente.
Paso 4: valida con datos (si tienes) o con consistencia (si no tienes)
- Con potenciómetro: compara decoupling, deriva cardíaca, y la capacidad de repetir esfuerzos.
- Sin potenciómetro: compara tiempos en un segmento y cómo quedas al final (fatiga al día siguiente, molestias de rodilla, etc.).
Cadencia y tipo de cuerpo: perfiles típicos y recomendaciones prácticas
A continuación, perfiles frecuentes (no etiquetas rígidas) con rangos orientativos para cómo elegir tu cadencia ideal en bicicleta según tu tipo de cuerpo.
Perfil A: “diésel” de resistencia (ligero o medio, buen motor aeróbico)
Señales
- Aguantas bien esfuerzos largos
- Recuperas rápido entre días
- Te “ahogas” menos que lo que se te cargan las piernas
Cadencias que suelen funcionar
- Llano Z2–Z3: 85–95 RPM
- Subida sostenida: 75–90 RPM
- Umbral: 88–98 RPM (si la técnica acompaña)
Consejo
Trabaja cadencia alta controlada (100–110 en bloques cortos) para mejorar coordinación sin disparar pulsaciones.
Perfil B: potente y musculado (más masa muscular en piernas, potencia absoluta alta)
Señales
- Aceleraciones y repechos se te dan bien
- A veces sufres más de pulso a alta cadencia
- Tiendes a “empujar” fuerte
Cadencias que suelen funcionar
- Llano Z2–Z3: 80–90 RPM
- Subida: 70–85 RPM
- Esfuerzos cortos: puedes rendir bien con 75–95 RPM según desarrollo y táctica
Riesgo típico
Si te quedas demasiado tiempo en 60–70 RPM con mucha fuerza por pedalada, puede aparecer sobrecarga en rodillas o fatiga muscular temprana. Alterna.
Perfil C: piernas largas / alta estatura (palancas largas)
Señales
- A veces te cuesta “girar fino” a 100+ RPM
- Notas rebote si el sillín/core no están bien
Cadencias que suelen funcionar
- Llano: 80–92 RPM
- Subida: 72–85 RPM
Consejo clave
Un buen ajuste de la bicicleta (altura de sillín, retroceso, calas) y, si procede, revisar longitud de biela puede mejorar tu economía a cadencias más altas.
Perfil D: complexión compacta / piernas más cortas (mucha agilidad)
Señales
- Te resulta natural ir “alegre” de piernas
- Te cuesta menos sostener 95–105 RPM
Cadencias que suelen funcionar
- Llano: 88–100 RPM
- Subida: 80–95 RPM (si hay desarrollo suficiente)
Consejo
Vigila que alta cadencia no se convierta en “vacío” (sin tensión útil). Debe haber control y continuidad de fuerza.
Perfil E: ciclista en iniciación (cualquier tipo de cuerpo, poca base)
Señales
- Cadencia irregular
- Cambios de ritmo te descolocan
- Tendencia a atrancarte (por falta de costumbre o desarrollo)
Cadencias recomendables
- Objetivo inicial: 60–80 RPM sostenidas, subiendo poco a poco hacia 80–90
- No fuerces 95–100 todo el día desde el primer mes
Consejo
Tu primera mejora grande suele venir de: técnica + control de cambios + constancia.
Subidas: cómo decidir tu cadencia ideal cuesta arriba sin destrozarte
En montaña la cadencia suele bajar por la pendiente, la tracción y el desarrollo disponible. Es normal ver medias más bajas.
Regla práctica en puertos largos
- Si a <70 RPM sientes que “te explotan” los cuádriceps y te quedas sin piernas para el final, sube un piñón y busca 75–85 RPM.
- Si a >90 RPM el pulso se dispara y no puedes sostener, baja un punto de cadencia y estabiliza.
¿Qué pasa con el “atrancado”?
El pedaleo a baja cadencia puede ser útil en momentos concretos (fuerza específica, rampas, táctica), pero como estrategia única suele aumentar carga muscular. Lo inteligente es que tu cuerpo tenga más de una marcha: poder subir decente a 75–85 y también soportar tramos a 60–70 sin romperte.

Cadencia, técnica y eficiencia: lo que de verdad mejora tu pedaleo
Más allá del número, la eficiencia viene de la calidad del gesto:
- Estabilidad del core: evita balanceo de cadera.
- Pedalada redonda “realista”: no obsesionarse con “tirar” todo el rato; busca continuidad de fuerza y suavidad.
- Evitar rebote: si rebotas a 100 RPM, no “te falta talento”; suele ser falta de coordinación/estabilidad o exceso de cadencia para ese momento.
- Bici bien ajustada: un mal sillín o una cala mal puesta te condicionan más que 5 RPM.
Entrenamientos para encontrar y consolidar tu cadencia ideal
Estos ejercicios (muy usados en entrenamiento) sirven para mejorar coordinación y ampliar tu rango eficaz.
1) Aumentos de cadencia (neuromuscular)
En llano o rodillo:
- 6–10 repeticiones de 20–30 s subiendo progresivamente a 105–120 RPM
- Recupera 2–5 min suave
Clave: no rebotar; si rebotas, baja 5 RPM.
2) Bloques de cadencia controlada en Z2–Z3
- 3×8 min a 85–90 RPM
- 3×8 min a 95–100 RPM
- 3×8 min a 75–80 RPM
Mantén el esfuerzo parecido y observa qué te “cuesta” menos globalmente.
3) Pedaleo a una pierna (solo en rodillo y con cuidado)
- 4–6×30–45 s por pierna
- Recupera 45–60 s
Ayuda a detectar puntos muertos y mejorar coordinación, pero no lo conviertas en un castigo.
4) Fuerza-resistencia (si tu cuerpo la tolera)
En subida suave (3–5%) o rodillo:
- 4–6×4 min a 60–70 RPM con control (sin dolor de rodilla)
- Recupera 3–4 min
Útil para algunos perfiles, pero no es obligatorio para todo el mundo ni debe hacerse todo el año.
Errores comunes al elegir cadencia (y cómo evitarlos)
- Copiar la cadencia de un pro
Los profesionales tienen años de coordinación, condiciones de carrera distintas y desarrollos optimizados. - Confundir “cadencia alta” con “ir sin resistencia”
Cadencia alta útil = técnica estable + tensión suficiente. - Ir siempre atrancado porque “así hago fuerza”
La fuerza se entrena mejor con planificación; atrancarte siempre suele pasar factura en articulaciones o fatiga periférica. - No usar bien los cambios
La cadencia ideal depende del desarrollo: si no cambias a tiempo, acabas fuera de tu rango. - Ignorar el bike fit
Una mala altura de sillín o calas puede hacer que cualquier cadencia te parezca mala.
Conclusión: Cómo elegir tu cadencia ideal en bicicleta según tu tipo de cuerpo
Cómo elegir tu cadencia ideal en bicicleta según tu tipo de cuerpo consiste en identificar tu cadencia natural, comprobar en qué rango pagas menos “peaje” (piernas vs corazón), y ajustar por terreno y objetivo sin caer en extremos. Para la mayoría, el punto dulce está entre 80 y 95 RPM en llano, con subidas que suelen moverse entre 70 y 85 RPM cuando la pendiente aprieta. Tu cuerpo —palancas, musculatura, coordinación y fitness— decidirá en qué parte de ese rango te vuelves más eficiente.
La mejor señal de que has acertado no es un número: es que mantienes potencia/ritmo con buena técnica, te fatigas menos y recuperas mejor.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1) ¿Cómo elegir tu cadencia ideal en bicicleta según tu tipo de cuerpo si no tengo sensor?
Cuenta pedaladas: elige una pierna, cuenta cuántas veces baja el pedal durante 15 segundos y multiplica por 4 para estimar RPM. Hazlo en llano y en subida a esfuerzo constante.
2) ¿La cadencia ideal es siempre 90 RPM?
No. Es un rango frecuente y útil, pero la cadencia óptima cambia con intensidad, pendiente, desarrollo, fatiga y características individuales.
3) ¿Es malo pedalear a 60–70 RPM?
No necesariamente, especialmente en subidas o momentos concretos. Lo problemático es convertirlo en tu única forma de pedalear si te genera sobrecarga muscular o molestias articulares.
4) ¿Qué cadencia es mejor para subir puertos largos?
Muchos ciclistas funcionan bien entre 75 y 85 RPM en puertos sostenidos, pero si tu pulso se dispara, puedes bajar algo; si te revientan las piernas, sube la cadencia con un piñón más grande.
5) ¿Cadencia alta quema menos piernas?
A igualdad de potencia, normalmente reduce la fuerza por pedalada, lo que puede aliviar musculatura. Pero puede aumentar el coste cardiovascular; por eso conviene encontrar tu equilibrio.
6) ¿Influye la longitud de biela en mi cadencia ideal?
Sí. Bielas más largas pueden hacer más difícil girar muy rápido sin perder estabilidad; bielas más cortas suelen facilitar cadencias altas. Aun así, el ajuste global (sillín/calas) importa tanto o más.
7) ¿Cómo sé si mi cadencia es demasiado alta?
Si rebotas en el sillín, pierdes estabilidad de cadera, no puedes sostener la respiración controlada o tu pulso se dispara sin mejora de rendimiento, probablemente estás pasado para ese momento.
8) ¿Puedo entrenar para cambiar mi cadencia natural?
Sí. Con ejercicios de cadencia y trabajo neuromuscular puedes ampliar tu rango eficaz. La idea no es “forzar” un número, sino ganar opciones para distintas situaciones.
9) ¿Qué rango debería usar un principiante?
A menudo funciona empezar buscando consistencia en 60–80 RPM y progresar hacia 80–90 a medida que mejora la técnica y la forma física.
10) ¿Qué es más importante: cadencia o potencia?
Para rendir, la potencia manda; pero la cadencia es una herramienta para sostener esa potencia con menos fatiga y mejor eficiencia, especialmente en esfuerzos largos.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Cómo elegir tu cadencia ideal según tu tipo de cuerpo puedes visitar la categoría Entrenamiento.

ENTRADAS RELACIONADAS