
Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios
En un pelotón cada vez más dominado por gráficos, modelos predictivos y análisis milimétricos, la historia de Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios parece un anacronismo… y, al mismo tiempo, una pista de hacia dónde puede evolucionar el ciclismo moderno. Nacido en Leeds (Reino Unido) el 20 de julio de 2004, Koerdt pasó de un camino “no estándar” —club, formación continental, pocas métricas de potencia— a convertirse en corredor del Team Picnic PostNL y debutar en una gran vuelta, la Vuelta a España 2025, con un top 10 de etapa (9.º) como tarjeta de presentación en un final explosivo.
A continuación, repasamos con detalle cómo Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios, qué dice esto sobre la captación de talento, por qué su desarrollo es un caso de estudio para equipos WorldTour, y qué podemos aprender los aficionados (y también entrenadores y ciclistas amateur) de un corredor que llegó arriba sin el “lenguaje” más habitual: los vatios.

Del Yorkshire a la élite: quién es Bjorn Koerdt y por qué su caso sorprende
Bjorn Koerdt es un corredor británico criado en Yorkshire, con un apellido de resonancia continental debido a las raíces familiares: su padre es mitad sueco y mitad alemán. Él mismo se describe como “abierto”, “hablador” y “motivado”, y encaja en el perfil de ciclista versátil: viene de combinar mountain bike y ciclocross en categorías formativas, antes de centrarse en carretera.
Lo llamativo no es solo el salto al WorldTour, sino el contexto: durante buena parte de su etapa formativa no entrenaba con potenciómetro. En una era en la que muchos juniors ya planifican por potencia desde edades tempranas, que un corredor llegue a “pro” con muy poco historial de datos suena casi imposible. Y, sin embargo, sucedió.
El propio ecosistema del Team Picnic PostNL (antes DSM) lo explica bien: cuando empezaron a observarlo, su perfil de entrenamiento tenía muy pocos archivos en la plataforma (se ha mencionado que apenas dos), porque no registraba potencia. Aun así, en uno de esos archivos aparecían test que impresionaron al equipo por sus cifras “en fresco”, revelando un potencial sin explotar.
Ahí empieza el relato que alimenta el titular: Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios… al menos no como lo hace el camino habitual.
De CC Étupes al escaparate internacional: el valor de una cantera “clásica”
Antes de su salto al programa WorldTour, Koerdt pasó por el equipo francés CC Étupes como sub-23. Ese paso es clave por dos motivos:
- Competición y aprendizaje real en carretera: Étupes es una estructura conocida por dar kilometraje, carrera y contexto táctico.
- Madurez personal: vivir lejos de casa, adaptarse a otro país y entorno, aprender rutinas y disciplina… son “vatios invisibles” que muchos equipos valoran.
En 2023 ya se le cita con resultados prometedores en el continente, incluyendo un primer top 5 en Europa en el Puyloubier Grand Prix. Esos destellos suelen ser exactamente lo que buscan los ojeadores: no un palmarés “inflado” en pruebas menores, sino señales de competitividad real en escenarios exigentes.
En otras palabras: aunque no existiera un gran archivo de potencia, sí existía lo más importante en ciclismo de competición: rendir.

Stagiaire en 2024: el punto de inflexión donde el WorldTour se fija en él
El gran giro llega a mediados de 2024, cuando Koerdt entra como stagiaire en el Team dsm-firmenich PostNL (la estructura que hoy se conoce como Team Picnic PostNL). El rol de stagiaire es un filtro: el corredor debe demostrar adaptación, convivencia, rendimiento y capacidad de aprendizaje en el entorno profesional.
Según la información compartida desde el propio equipo, Koerdt impresionó en dos planos:
- Sobre la bicicleta: rendimiento sólido en terrenos variados.
- Dentro del grupo: perfil comunicativo, integración y mentalidad de “aprender rápido”.
Además, el equipo tiene una cultura donde los datos importan, pero no se idolatra el dato por encima del “feeling”. Y aquí aparece una idea crucial para entender por qué Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios pudo convertirse en realidad: el equipo no buscó “convertirlo” en un robot de potencia de la noche a la mañana, sino construir un puente entre sensaciones, frecuencia cardiaca, carga y, con el tiempo, potencia.
Profesional sin vatios: cómo se entrena (y se ficha) cuando faltan datos
El ciclismo actual suele asumir que el potenciómetro es requisito: sin vatios no hay control, sin control no hay progreso, sin progreso no hay contrato. Pero el caso Koerdt muestra otra posibilidad: los datos ayudan, pero no sustituyen al juicio deportivo.



1) Captación: cuando un par de pruebas dicen mucho
El equipo detectó que, aun con muy pocos archivos, uno contenía test que indicaban potencia “fresh” muy por encima de lo esperado para su contexto. Eso fue suficiente para abrir la puerta al seguimiento.
2) Primeras semanas: priorizar RPE (percepción del esfuerzo)
El equipo explicó que, durante aproximadamente las primeras 6 semanas a 2 meses, se enfatizó que el ciclista aprendiera y comunicara bien su Rate of Perceived Exertion (RPE): entender lo que siente, expresarlo, y generar feedback consistente.
Esto, bien trabajado, es una ventaja competitiva: muchos corredores con exceso de dependencia del dato pierden autonomía cuando el día se tuerce, cuando falla el dispositivo o cuando la carrera exige improvisar.
3) “Casar” sensaciones con números
Después, con potenciómetro y frecuencia cardiaca, se buscó alinear la sensación subjetiva con intensidades medibles: qué significa “tempo”, qué es “umbral” en su cuerpo, cómo responde en fatiga, etc.
4) Uso de bases históricas del equipo
Team Picnic PostNL presume de una base de datos de años de trabajo. Esto permite comparar perfiles, estimar tolerancias de carga y orientar volúmenes e intensidades para un corredor “nuevo” en la potencia.
En resumen: el equipo no dijo “sin vatios, imposible”, sino “sin vatios, más trabajo cualitativo”. Y de ahí se entiende el núcleo: Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios como norma formativa, pero termina incorporándolos de manera inteligente y progresiva una vez dentro.
2025: debut WorldTour y aprendizaje en carreras monumento
En 2025 Koerdt ya forma parte del programa masculino del Team Picnic PostNL a tiempo completo. Su calendario incluye algunas de las carreras más prestigiosas y difíciles, como:
- Strade Bianche
- Milano-Sanremo
- La Flèche Wallonne
- Il Lombardia
- Y, sobre todo, su debut en gran vuelta: Vuelta a España 2025
Estas participaciones son relevantes porque muestran confianza del equipo: no “protegen” al neopro en un calendario menor, sino que lo ponen a convivir con el estrés real de la élite. Aunque sus puestos no sean titulares (por ejemplo, posiciones discretas en monumentos), esa exposición crea el cimiento del crecimiento.
Y es un patrón típico en equipos con enfoque de desarrollo: primero, robustez física y mental; después, oportunidades.
Vuelta a España 2025: el día que confirmó el potencial
En su primera gran vuelta, Koerdt terminó la general en una posición modesta (algo esperable en un debut), pero firmó un resultado que en el WorldTour vale más que muchas generales discretas: un 9.º puesto de etapa en un final duro y selectivo.
Ese tipo de resultado tiene varias lecturas:
- Capacidad de posicionamiento en un final nervioso.
- Punch para un esfuerzo corto y explosivo tras horas de carrera.
- Gestión de la fatiga: en grandes vueltas, no gana el que más “pico” tiene, sino quien mantiene rendimiento cuando el cuerpo está vacío.
- Mentalidad: no esconderse, correr con hambre.
Dentro del contexto de un equipo que pelea por puntos y licencias en el ecosistema UCI, estos resultados también suman en un plano estratégico: cada top 10 WorldTour cuenta.
Así, la frase Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios deja de ser curiosidad y se convierte en argumento: la ausencia de un camino “hiper medido” no le impidió rendir cuando más importa.
2026: AlUla Tour y el salto a objetivos más personales (GC)
El arranque de 2026 lo sitúa en una carrera donde muchos equipos miden estados de forma: el AlUla Tour (2.Pro). Según registros de resultados, Koerdt logra:
- Top 10 en la general (10.º)
- 6.º en la clasificación de jóvenes
- Resultados sólidos en etapas, incluyendo un 8.º en un final en montaña (Stage 3) y regularidad en días variados.
Esto indica evolución: ya no solo es un corredor “que aguanta y aprende”, sino alguien capaz de pelear una clasificación general en una prueba por etapas, con el equipo apoyándolo de forma más explícita.
También es coherente con declaraciones del propio Koerdt: quiere progresión, pasos pequeños, y aprovechar oportunidades en terrenos de media montaña o etapas “trampa”, donde la explosividad y la resistencia se mezclan.
Qué significa realmente “nunca trabajó los vatios” (y qué no significa)
Es fácil malinterpretar el concepto “profesional sin vatios”. Conviene matizar:
- No significa que Koerdt desprecie la ciencia o entrene a ciegas.
- No significa que en el WorldTour compita sin potenciómetro para siempre.
- Sí significa que su formación inicial no estuvo guiada por potencia como piedra angular.
- Sí significa que desarrolló una relación fuerte con las sensaciones, la competición y la adaptabilidad.
En definitiva: su caso cuestiona la idea de que el potenciómetro sea el único pasaporte al profesionalismo. A veces, el pasaporte sigue siendo el de siempre: talento + trabajo + rendimiento en carrera.
La lección no es “tirad los potenciómetros”, sino “no descartéis a un corredor por no tenerlos”.
El método Picnic PostNL: datos, sí; pero con “sensación” y conversación
Una parte especialmente interesante del caso (y una razón por la que encaja con el titular Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios) es cómo el equipo articula su filosofía:
- Recogen datos, comparan con su histórico y diseñan cargas.
- Pero insisten en que el corredor no debe perder el feeling.
- Valoran el feedback verbal, la comunicación y la comprensión del esfuerzo.
Esto no es romántico: es práctico. En carrera, las decisiones se toman en segundos y muchas veces sin mirar nada. Un corredor que entiende su cuerpo y sabe traducirlo a estrategia es oro.
Koerdt, por personalidad, parece hecho para este entorno: hablador, social, capaz de integrarse y compartir lo que siente. En ciclismo de élite, esa capacidad reduce errores, previene sobrecargas y acelera el aprendizaje.
Perfil deportivo: “pocket climber” y corredor todoterreno
El propio equipo y contenidos relacionados lo han descrito como un “pocket climber”: un escalador compacto, ligero, capaz de moverse bien en terrenos quebrados. Su base de ciclocross y MTB suele correlacionar con:
- Buena habilidad de manejo
- Explosividad en cambios de ritmo
- Capacidad de leer la carrera
- Comodidad en situaciones caóticas (viento, posiciones, estrés)
Para un equipo como Picnic PostNL, un corredor así puede cumplir muchos roles:
- Apoyo en jornadas duras (aguantar más de lo esperado)
- Trabajo en aproximaciones y colocación
- Intentos desde fuga en etapas de media montaña
- Resultados en finales tipo “kick” donde no llegan los sprinters puros
Su carrera favorita declarada es Liège-Bastogne-Liège, lo que encaja con el perfil puncheur-escalador resistente.
Implicaciones para el ciclismo moderno: scouting, desarrollo y democratización del talento
La historia de Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios tiene implicaciones más amplias que un caso individual.
1) Scouting más abierto
Equipos con estructuras de datos robustas podrían tender a fichar solo perfiles “bien medidos”. Pero Koerdt sugiere lo contrario: vale la pena explorar talento fuera del circuito hiper controlado.
2) Desarrollo más personalizado
No todos los corredores se benefician del mismo enfoque. En algunos, obsesionarse con la potencia pronto puede limitar la intuición competitiva. En otros, será clave. La clave es ajustar el método al corredor, no el corredor al método.
3) Acceso económico
No disponer de potenciómetro en etapas formativas puede ser cuestión de recursos, no de voluntad. Si los equipos solo miran a quienes tienen acceso a tecnología, se pierde talento. Historias como esta invitan a equilibrar.
4) Volver a valorar la carrera
Los resultados en competición —y cómo se consiguen— siguen siendo la prueba más completa. En carretera, la potencia no incluye posicionamiento, decisión, valentía, lectura táctica, ni habilidad bajo presión.
Cómo un corredor “sin vatios” puede explotar cuando entra en un sistema WorldTour
Cuando un ciclista con poca historia de potencia llega a un equipo grande, pasan dos cosas:
- Sube el “techo” de entrenamiento: más estructura, más volumen útil, mejor recuperación.
- Se reducen los errores: nutrición, descanso, material, planificación, todo más afinado.
- Se mide mejor el progreso: aunque antes no hubiera datos, ahora sí, y la mejora se vuelve tangible.
En Koerdt, el “potencial sin explotar” se convierte en progresión real. Si ya competía bien “a ojo”, el salto de calidad al profesionalismo puede ser especialmente fuerte, porque de pronto todo lo que antes era intuitivo se optimiza.
Esto no garantiza que vaya a ser una estrella, pero sí explica por qué algunos corredores explotan rápido tras dar el salto.
El contexto UCI y la presión por puntos: por qué cada resultado cuenta
El ciclismo WorldTour vive ciclos de licencias y presión por puntos UCI. Para equipos en zonas sensibles, cada top 10 y cada general decente suman. En reportes y análisis del entorno competitivo se menciona que corredores como Koerdt aportaron puntos importantes con resultados como ese 9.º en la Vuelta.
Esto añade otra dimensión a su historia:
- No solo “llegó” al WorldTour.
- Aportó en un sistema donde aportar es sobrevivir.
Y eso fortalece su posición interna: un neopro que suma, gana confianza, calendario y oportunidades.
Conclusión: por qué Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios es más que un titular
La frase Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios resume una paradoja aparente: un deporte ultra cuantificado que todavía puede coronar a un corredor formado con sensaciones, carrera y aprendizaje “analógico”. Pero, bien entendida, no es una guerra entre intuición y ciencia: es una demostración de que el ciclismo de alto nivel sigue siendo un ecosistema complejo.
Koerdt llegó al profesionalismo porque rindió en carrera, porque su perfil llamó la atención incluso con pocos datos, y porque un equipo con cultura de desarrollo supo construir el puente entre percepción del esfuerzo, frecuencia cardiaca y, finalmente, potencia, sin romper su identidad competitiva.
Si su progresión continúa —como sugieren su top 10 en la Vuelta y su rendimiento por etapas en 2026—, su caso quedará como referencia para scouts y entrenadores: el talento no siempre llega en un archivo perfecto de TrainingPeaks. A veces llega en forma de corredor que compite, aprende y mejora… aunque al principio no supiera traducirse en vatios.
Y por eso, hoy, Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios no solo es una historia curiosa: es un recordatorio de que en ciclismo aún se puede llegar lejos con piernas, cabeza y carrera.
FAQ: preguntas frecuentes sobre Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios
¿Es cierto que Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios?
En su etapa formativa, Koerdt no entrenó de forma habitual con potenciómetro (se habla de muy pocos archivos de datos). Su desarrollo inicial se apoyó más en competición y sensaciones. Ya dentro de la estructura WorldTour, el equipo integró el uso de potencia de manera progresiva.
¿Para qué equipo corre Bjorn Koerdt actualmente?
Corre para el Team Picnic PostNL (estructura WorldTour), tras pasar por CC Étupes como sub-23 y por una etapa como stagiaire antes de su contrato completo.
¿Cuál fue su primer gran resultado llamativo en WorldTour?
En la Vuelta a España 2025 consiguió un 9.º puesto de etapa en un final exigente, un resultado muy significativo para un debutante en gran vuelta.
¿Por qué un equipo ficharía a alguien con pocos datos de potencia?
Porque la potencia es una herramienta, no el único indicador de talento. Un equipo puede fijarse en resultados, en señales de rendimiento, en test puntuales, en perfil competitivo y en capacidad de desarrollo. En Koerdt, algunos test y su rendimiento en carrera sugirieron un alto potencial.
¿Qué papel juega el RPE en el caso de Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios?
El RPE (percepción del esfuerzo) fue clave al principio: el equipo priorizó que aprendiera a identificar y comunicar intensidades por sensaciones, para luego relacionarlas con frecuencia cardiaca y potencia. Esto ayuda a construir un atleta autónomo y consciente de su cuerpo.
¿Qué tipo de corredor es Bjorn Koerdt?
Se le describe como un corredor versátil, tipo pocket climber, con base en ciclocross y MTB, capaz de rendir en terreno quebrado, finales explosivos y etapas de media montaña, además de aportar como gregario.
¿Qué resultados logró en 2026 al inicio de temporada?
En el AlUla Tour 2026 aparece con un 10.º puesto en la general y buenos resultados parciales, mostrando continuidad y evolución en carreras por etapas.
¿La historia de Bjorn Koerdt sube a pro y nunca trabajo los vatios significa que el potenciómetro no importa?
No. Significa que no es el único camino. En el ciclismo profesional actual, los datos son muy valiosos, pero el rendimiento real, la táctica, la mentalidad y la capacidad de adaptación siguen siendo determinantes.
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